5 errores mortales frente al reclutador

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Ivonne Vargas / CNNExpansión

Las fallas en una entrevista afectan por igual a candidatos con y sin experiencia; la arrogancia, fijarse sólo en el dinero y decir a todo que sí son solo algunos de los errores.

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CIUDAD DE MÉXICO — Quizá alguna vez hayas escuchado una historia de ‘terror’ sobre una entrevista laboral. Esa situación no sólo le pasa a terceros, tú también puedes ser víctima de los nervios, o carecer de las herramientas para vender mejor tu talento. Los errores, que quede claro, cuestan, y caro. Puede ser el adiós a la contratación.

Estar ante a la oportunidad de un nuevo empleo, pareciera ser un incentivo suficiente para no equivocarse frente al reclutador. Sin embargo, tres de cada cinco personas no preparan adecuadamente las entrevistas y cuatro de cada cinco currículos se descartan por falta de información, estructura incorrecta o una mala redacción, señala un análisis a nivel mundial elaborado por la firma Adecco.

Un gran mito es pensar que sólo los candidatos sin o con poca experiencia tienen errores en estos encuentros laborales. Las personas con más trayectoria también tienen fallas en este proceso, aunque quizá de otro tipo. Uno de éstas es enfocarse de inmediato en cuánto ganarán, cita la publicación Consejos de Búsqueda laboral, 500 reclutadores, realizada por Fortune.

Equivocarse en una entrevista trae la misma consecuencia para un egresado o un empleado experimentado: se pierde la oportunidad de figurar como una opción seria para el puesto. En cuestión de errores, estas son algunas de las ‘peores’ conductas de una persona con trayectoria laboral, de acuerdo con Gerardo Kanahuati, director regional de Hays México, firma especializada en reclutamiento y selección de mandos medios y alta gerencia.

1. Problemas para decir ‘No’. Si pienso en un ejecutivo que tiene entre 7 y 10 años de experiencia, uno de sus principales problemas se resume en: “dejarse llevar por todo y no saber decir no”, afirma Kanahuati.

Error. Hay candidatos que ante la pregunta ¿tienes disponibilidad para cambiar de residencia?, de inmediato dicen sí, temen que en caso contrario se les descarte del proceso. Cuando un entrevistado responde afirmativo a todo puede, incluso, generar desconfianza. ¿La razón? No luces honesto, es lógico el deseo de querer presentarse como la mejor opción, pero si hay dudas o desacuerdo con algún aspecto sobre el puesto, hay que externarlo. Eso es una muestra de honestidad y denota un conocimiento sobre ti mismo y lo que quieres del trabajo.

2. Yo soy ‘el mejor’. Demostrar en la entrevista tu marca personal y los valores que te diferencian, es lo deseable, sin exagerar. Así como las personas con poca experiencia pueden mentir sobre su trayectoria, los empleados experimentados suelen sobrevender virtudes.

Error. Muchas veces, cuando se le cuestiona al entrevistado sobre sus fortalezas dan una lista interminable. Al preguntarles su debilidad “lo primero que te dicen es: soy perfeccionista”, expresa el director de la empresa de reclutamiento.

Lo recomendable es identificar tus áreas de oportunidad y destrezas, y hablar sobre ellas. Decir que eres excelente y a ‘prueba de errores’ genera en el entrevistador y en la empresa una expectativa superior, la cual puede derrumbarse al realizar la contratación.

3. Arrogancia, resta puntos. En el momento en que una empresa permite postularse para un puesto, hay que ejercer la mejor actitud para demostrar interés y gratitud por la oportunidad. Pero ¿qué sucede cuando el que recibe a la persona no es el director de recursos humanos? La respuesta es que algunos candidatos optan por ser groseros y mostrar enojo ante la situación.

Error. Un ejemplo de arrogancia es ser muy “elevado” o especializado en las respuestas que se dan al el reclutador. Es cierto “da coraje que te entrevista alguien que no sabe ni de qué hablas”, expresa Kanahuati, pero hay que ser tolerantes y cordiales con quien entrevista, pues cada empresa tiene un proceso para reclutar, y tal vez eso incluya ser evaluado por otras personas, antes de llegar al responsable de Recursos Humanos o los jefes.

4. ¿Y cuánto pagarán? El aspecto económico saca a relucir una falla garrafal en ciertos entrevistados. Estas personas pierden de vista lo importante, la posibilidad de ser contratado, y se enfocan en una negociación mercantil, que puede tornarse muy agresiva, explica el entrevistado.

Error. Hay personas que llegan a la primera entrevista y lo primero que dicen es ¿qué me ofreces? Eso denota un interés, netamente, económica, y eso en lugar de favorecer, preocupa a los reclutadores. La razón es sencilla, si bien es importante preocuparse por el salario, centrarse en dinero demuestra una falta de interés en todo lo que representa el puesto, como experiencia, plan de carrera, aprendizaje, motivaciones, entre otros indicadores.

5. Un reclutador no es un amigo. Esta aseveración parece no quedar clara en algunos casos, porque hay personas que pretenden tomar el control de la entrevista y le faltan el respecto al entorno y al trabajo que realiza el entrevistador.

Error. Llegar a esta cita y tratar al reclutador como si fuera un amigo, contarle asuntos personales en lugar de hablar sobre las virtudes como empleado. No somos psicólogos ni el mejor compañero del candidato” asegura el director de Hays.

Otra falla imperdonable, dice, es su falta de atención al momento, eso es evidente cuando la persona contesta el celular durante la entrevista, responde al reclutador mientras ve su BlackBerry, y desconoce la información relevante sobre la empresa que postula la oferta, y hasta el código de vestir cómo presentarse.

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